Ana Emilia Lahitte ARGENTINA

MEMORIAS DEL ADIOS

A la poesía y a la muerte
hay que merecerlas.

ATRAPADOS

Sólo tengo de vos
una fotografía con pómulos rasantes
tu pelo de llanura sobre los hombros tensos
y sin brazos
-no he podido inventarlos todavía-
y tu extraña manera
de acompañarme a solas 
de este lado del mar.
             
Vivías en París
(lo especifica el dorso de la fotografía)
ignoro si habrás muerto.
Importa
el desamparo de tu mirada inmensa
que me atraviesa
y sigue camino a mis espaldas
sin dejarme jamás.

Mirás hacia el vacío.
Un abrazo
sin tiempo que se abraza a sí mismo.
Mirás
como buscando la huella de un albatros.
Algo que implora
un límite para poder llegar.

           


Ni siquiera conozco tu sombra.
Sin embargo
regreso sin descanso
y me tiendo a tu lado en tu voz
en tu sed
en el tacto insaciable 
con que rastreo a ciegas tus rasgos
con mis dedos.
Y te llevo a mi piel.
Y siento que tus muslos 
aprietan con el celo de lo deshabitado.


Gozamos
el secreto pacto
de lejanías 
que anuda nuestros cuerpos
en una memorable batalla despojada
de heridas y arrogancias.


Una trama ilesa
bellamente perversa insiste en atraparnos.
Y estamos atrapados
aquí
en el Sur más sur.
En esta factoría de la imaginación oculta
en el reverso
de los acantilados.


GIRONSIGLOS

                                Ritzos restaña el sol de venas rotas
                                que fue Miguel Hernández.


Junto al manso D´Amicis de mi infancia / recela el siglo en celo de sus Emmas rapaces / de sus hembras con filo de alhucema. / El Flaubert de mi madre / huele a hastío / a musgo / a discreción. / Huele a cuero de Rusia el D´annuncio vedado. / (La decencia era un rito / un embrión de sándalo. / Era indecente el sexo de Picaso) / Todo gime clausura / humedad de gusanos pulcramente engendrados. / Nuestra noche estrellada incuba radioactivos / girasoles de llanto.

Escucha los colores de Trakl / las aguas vivas de su incesto. / Hay llagas que jadean / desalojan el Duino. / "Todo ángel es terrible".../ Escucha los mandalas de Pessoa / el dios cojo de Artaud / el sur de Gelman. / Paren de pie palabras terminales / que jamás nacerán / aunque renazcan de la muerte de todos. / La cacería humana ignora esas palabras / su proa de mandrágoras. / Nunca comprenderán / que ante huesos que piensan / callar es una fragua.

Sofismas de Claudel anunciar a María. / Marilyn se desnuda en nalgas del verano. / Fue una cortesía de Sartre / convocarnos para entrar en la nada. / Nos autoconvocamos para entrar a Ana Frank / a Biafra / a Chernobyl / enfundados de amianto. / Borges entró en la muerte como en una fiesta. / No fuimos conjurados.

Desdeñada por Joyce / seducida por Marx / violada por Freud / Scherezade se ahorca con albatros. / Marguerite Yourcenar se opusnigra para sus funerales aún lejanos. / Su ardilla memoriosa / le sugiere morir / cuando Adriano ya no lea el silencio. / Duras-Resnais / procuran convencerme de que el sol de Hiroshima / no habrá de aniquilarnos. / La nuestra sigue siendo una raza en exilio. / Sólo el Mono Gramático está a salvo. / Quedan abiertas tumbas. / Los muertos desertaron.

Corroe el arco iris la ausencia de los pájaros. / En las computadoras / el amor se oruga kafkianamente / en textos para incautos. / El tiempo ya no existe / no ha existido nunca. / ¿Saberlo es necesario? / El hombre / ese quasars apagado. / Filma Visconti. / Malher resplandece / junto al intocado candor de los pantanos.

 
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