Liliana Varela - ARGENTINA

 


De un bosquejo

 
 
Supo que nada tenía sentido
la brisa oreando los tilos,
las olas lamiendo las playas,
el trinar constante de la vida
¿Cómo huir? ¿Cómo exiliar el ser
sin que las manos queden vacuas?
 
Un paso, otro...
y la nada golpeando el corazón.
 
Un destino azul asomando en el horizonte,
así la vio marchar con un paquete
de pesares en su mochila,
así la vio regresar
sin nada entre sus manos,
brazos abiertos al rictus de la monotonía,
con la posesión de una lágrima
escondida en un bolsillo del alma.
 
Líneas multicolores franqueando el paso
y la locura del devenir golpeando las puertas
de la divina providencia.
 
Nunca supo en qué momento
su figura se desdibujó ,
los trazos –aquellos que demarcaban lo que era-
dejaron de pertenecerle
y se transformó en un calco difuso
de lo que había sido.



MASADA
 
 
 
 
Provocación para el orgullo imperial
fueron tus murallas: Masada,
fortaleza de heroicos zelotes
en batalla contra la loba hambrienta.
 
Escarpados montes de Judea
abrigaron tu existencia sobre Herodes,
fuiste inmensa, diáfana, soberana,
testimonio de la fe que te colmaba.
 
Tres años embistieron tus cimientos
diez mil sicarios en sicalíptica tarea
ayudados por los Judas de la historia
no mellaron ni una de tus orillas.
 
Los arietes pululando en la meseta
-presagio de una triste adversidad-
mil almas en victoriosa resistencia
liberándose  de la esclavitud.
 
Jamás caíste arrodillada ante el verdugo
abrazaste la muerte de la carne, no del alma,
en cruel sorteo elegiste el instrumento
y no tembló tu mano en la tarea.
 
Preferiste la piedad de los propios brazos
a la impiedad de los  brazos enemigos,
en monumento funerario construido
como ofrenda a los  paganos por llegar.
 



Somos la suma


“Somos la suma de todas las líneas”
Jaime de la Gracia
 

 
 
 
Confluyo en el canto de sirenas
de la gris victoria,
sabe a nada la lectura de los días
cuando el milagro deja de serlo
                    /y se vuelve realidad.
 
El suspiro en la tarde se ahoga,
la desmesura de la agonía
clava sus garras en la ilusión
del imposible
/y llora en el regazo de lo incierto.
 
 
Fugitivo tiempo se filtra
como arena entre los dedos,
cada victoria semeja un trozo
de un incompleto croquis
/que jamás armarse podrá.
 
 
La retina de imágenes enferma,
en busca de la utópica, la ideal,
la que resuma el sentido de los pasos dados
/y justifique la regalada vida.
 
 
Un segmento me demuestra
que la línea es infinita,
que las minúsculas rectas
de batallas ganadas apenas
si conquistan una isla
/perdida en el mar del olvido
y condenada a sucumbir.
 
Somos  la suma de todos los pasos
           /incluso de los que no queremos dar.
 



"Avanzar"

“Al borde de la huella de las lágrimas
 aprende a vivir”
Paul Celan


 
Sobre ruinas reconstruyo los días
abrazando la oscura luz que depara
el destino-suerte,
ladrillos de esperanza van formando
las paredes
cimentados por la fe que pugna por
salir del coma profundo.
 
Los pasos nacen y mueren
sin conocer el camino
             [ y agonizan en la vera
 
 
Guardo  el ahora y el porqué
en los bolsillos del alma
sin memoria
/y los olvido.
 
Consciente del abismo
que aguarda mis tropiezos
avanzo
bordeando sus orillas.
 


 

(de poemas oscuros)

XII
 
 
 
 
Lejos quedó el futuro.
Aprisionado entre redes cristalinas
forradas de sueños frustrados
agoniza un deseo.
He de acompañar su soledad

 




 




 

 
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