Sebastián Barrasa - ARGENTINA

 

TRADUCCION

Soy tártaro, tartamudo, tétrico y trotamundos
Tántrico y terreno
Tribulario, tributado y titubeante.

Tenaz taxidermista de los transeúntes
Tenor en las tinajas
terror en los tejados

Transmutador de tripas en trapos
de torteras en travestidos
de tropas intrépidas en trepidantes

Soy un torpe traficante de taxistas;
un tratante de tetas, atletas y transatlánticos

Me entristecen los tábanos, las tácticas y los tabúes
Me transforman los telégrafos y los topólogos
los tintoreros y las túnicas
las trombas intransigentes de los traductores

Me trenzo como un trompo
cuando me tanguean los trámites
cuando los tiros del tridente
tropiezan con tigres, teros o trabajadores

Las tardes me tientan tanto
como un titiritero anatomista de tomates

Me tatué un trombón y una tetera
Y se me antoja que la tinta
no tarde tal eternidad
en turbar al más tirano.

 

 Inocencia

…era tan grande la casa que un día el niño simplemente desapareció. Lo buscamos en todas las habitaciones, recorrimos los largos pasillos, miramos en las terrazas, en los balcones; en las criptas y las catacumbas; incluso en los jardines que tan vivaces se extendían tras los muros. Al fin, pasadas varias noches, tal vez semanas, cesamos nuestra búsqueda infructuosa, resignados a la fatalidad.
Era tan grande la casa que años después, muchos años después, por una de las tantas escaleras, jugando con su pelota roja, el niño simplemente reapareció. Miró en nuestros ojos la vejez y las lágrimas, y sin desdibujar su sonrisa de niño, preguntó quién podía prepararle una taza de chocolate caliente.


Lo/ves

Uno se enamora de tus pasos y del champú con mazanilla.
Se enamora de invitarte un café, y del olor del café y del rouge en la servilleta de los bares del centro. Uno se enamora de tu forma sutil de evitar pagar la cuenta.
Uno se enamora de dormir en cucharita. De hacer el amor toda la noche y los domingos y las mañanas de los lunes. Se enamora de llegar tarde a la oficina con el pelo mojado y una sonrisa de luna llena.
Uno se enamora de las pecas y de las actitudes. Se enamora del huequito en tus cejas cuando te enojás, y de la comisura de tus labios cuando te reís; y se enamora de todas las palabras que empiezan con “b”, porque en tus labios tienen forma de beso.
Uno se enamora del café con leche a la mañana y de las tortas fritas en los días de lluvia.
Y de las lluvias. Uno te ve en las gotas que repican contra el techo, y en las ventanas empañadas y en los corazones dibujados con los dedos.
Se enamora de la sopa instantanea, del filét, de la comida china.
Se enamora de regar las plantas, de llevarte un ramito de jazmines, de las velas y del humo y de los sahumerios.
Uno se enamora de cada una de las veces que te imaginó
y de la imaginación misma
y de las mismísimas ganas de enamorarse.

Uno se enamora…
hace tanto que no.


Pedacitos

Estoy armando a la mujer de mi vida
con las mejores partes de las mujeres que conocí:

con el humor de B
el enorme corazón de A
el vértigo de G
la creatividad de S
el erotismo de E
la lujuria perversa de K
la ternura de J
los ojos de I o de M
las tetas de P
las piernas y la cola de Z

pero sé que me va a costar encontrarla
porque soy analfabeto

y supongo que en este momento
hay otra mujer construyendo a su hombre
alguien
que tal vez sea un tipo como yo

lo difícil
(aunque no imposible)
es que ocurra el simpático milagro de encontrarnos

pero consuela saber
que al menos una parte de nosotros
pertenece al deseo de otro

por eso
seguimos viviendo de a pedazos
despedazados
esperando en la esperanza absurda
de encontrarnos
en una especie de encrucijada
donde confluyan las partes
donde se armen y combinen los hombres y las mujeres completas
de nuestras vidas incompletas
de nuestros fragmentos inconexos

y mientras tanto
apenas nos queda disfrutar el mientras tanto


Mujeres
Publicado en revista digital cruzagramas
el 8 de marzo de 2009 
a propósito del día internacional de la mujer

Madres, hijas, espíritus santas. Musas inspiradoras de poetas y de artistas. Y artistas y poetas ustedes, mujeres: poetas naturales. Porque la poesía es de género femenino, como lo es LA belleza y LA alegría y LA felicidad. Felices y bellas mujeres poetas. Mujeres poesía. Mujeres creadoras de palabras y de vida. Amantes congratuladas. Sujeto de los deseos de los hombres. Y de las mujeres. Inmaculadas diosas de las mitologías y de las realidades. Por todos los días: Gracias.


IMÀGENES

la pintura retrato de un hombre que observa
el daguerrotipo de un niño contemplando
la fotografía de una mujer viendo en su espejo
tu imagen reflejada en el cristal


Vaciarse todo

Sacarse todo
el abrigo
la camisa
los pantalones
y quedarse en sexo
completamente desnudo
afeitarse los pelos de la barba
de la cabeza
del pubis
estar
ahora sí
absolutamente limpio
y llano
castrarse el falo
parir sin dolor
descargar los riñones
vomitar la mierda de las entrañas
la pus de los granos
que exploten en el espejo
y que cubran las caras
el agua de los ojos
el suero de las venas
la esperma de los testículos


secarse todo
y que no llore
sacarse todo
y que no enferme
vaciarse todo
y que no caiga
que no se esfume
que no se vuele
desplumarse las alas
quitarse las escamas
pelarse la cáscara
rasguñar la cicatriz
y que sangre
arrancarse la piel a mordiscones
y que sangre
desprenderse las uñas con un clavo
colgarse de la cruz cabeza abajo
sumergir la nariz en la pecera
y llenarse los pulmones de agua dulce
que no entre una gota de aire
una gota de sal
una gota
silenciarse los gritos
secarse los suspiros
vaciarse de espantos
para que no quede nada
para que quepa todo


PREJUICIO FINAL
Hakuna Matata

Nada de lo que puede lastimarte, se te enfrenta a simple vista. Un veneno, una araña, las más ínfima de las cepas bacterianas, o el tercer aviso de ejecución de la hipoteca de tu departamento. Nada de esto puede tocarse; ni los banqueros, ni los gobiernos, ni los infiernos. No podés saber de antemano si la crema está agria o la carne rancia. Te despedirá un telegrama. Te quemará el cortocircuito de una lámpara. Nunca sabrás de dónde salió la bala o quién empuñó el cuchillo que se clavará en tu espalda.
Por eso, quedate tranquilo, podés jugar sin miedo, podés comer sin asco, entrá y salí de donde quieras, cuando quieras y cómo quieras; porque no es posible que la fatalidad se te acerque, ni un milímetro de más, ni una fracción de segundo antes, del instante sagrado de tu muerte.

 


Sebastián Barrasa:
http://dialectivos.blogspot.com

  

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