Charles Wright ESTADOS UNIDOS

*Todos los textos son del libro "Zodíaco Negro". Traducción de Jeannette L. Clariond.


APOLOGÍA PRO VITA SUA*

I

Cuán pronto llegamos al final del camino:
El fracaso, nuestro compañero de doble dimensión,
luz plana del ensueño,
No habrá de encendernos, no habrá de consumirnos,

Insidioso el fresno en sus constelaciones de puntas
chamuscadas
Es Vía Dolorosa de la primavera
desvanecida en grave profusión,
Ningún sitio adonde ir sino arriba, ningún sitio donde
mirar: inercia del mundo muerto,

Regresan para hacerlo otra vez,
fresno silvestre,
Ramo de la primavera sin su savia, mítico, artrítico,
marchito de invierno
Cuyas raíces son los cabellos de mi madre.


Evasores de la memoria, sueño nocturno de invernadero,
Espíritu de deslices y silencios, mano invisible,
Da testimonio y avanza.
Señores de lo discontinuo, señores de los pequeños gestos,
Socórranme en mi esfuerzo y sálvenme...
Toda la tarde la lluvia lloviendo en mi mente,
Y en los jardines y la orquídea enana.
Toda la tarde
El lexicón del verano tardío ha revisado sus páginas
Bajo la lluvia, abstrayendo la palabra necesaria.
El otoño está sobre nosotros.


Y corre con el viento
Donde todo lo caído y silencioso se torna invisible;
Que el fuego es la luz por la cual quedan grabados
nuestros nombres.

Que la vergüenza es un ropaje del dolor;
Que el tiempo es el Adversario y permanece vigilante y
quiere para nada;
Que las nubes son desiguales y las palabras no.


ENVÍO

Lo que un día nos gustó deja pronto de atraernos.
Lo que solía deleitarnos se asienta como fina ceniza en
nuestra lengua
Lo que abrazamos una vez, nos abraza.

Las cosas, es cierto, tienen un destino:
Conexiones y descargas misteriosas como el lenguaje de
las nubes.
En esto se ha convertido mi vida,

Mitad indescifrable, mitad nueva geografía,
Paisajes detenidos en penumbra, memoria barrida,
La voz sobrepuesta no es la mía.

Mientras tanto, el topo avanza en sus ensueños
subterráneos,
Los perros echados por ahí como tapetes,
Los pájaros espulgan su plumaje, los insectos abandonan
su caparazón.

 

 
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